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13
Abr
11

Composición poética de Manuel Acuña salvada por milagro

Historia de un pensamiento

El día de hoy no escribiré sobre los valores morales, sino sobre una anécdota que deseo compartir con ustedes, y que podría relacionarse con nombre del blog, por tratarse de un valor que se hubiera perdido irremediablemente:

Hace 20 años que me casé, y 4 más de noviazgo, que vengo oyendo por parte de la familia de mi esposa, como la poesía “Historia de un Pensamiento” de Manuel Acuña,se salvó gracias a la prodigiosa memoria de su abuelo.

Manuel Acuña

La historia la escuché incontables veces como una anécdota contada siempre con amor y orgullo, pero nunca había visto alguna prueba de esto, sin embargo el día de hoy encontramos un viejo documento en el que se puede comprobar esta anécdota que había escuchado mil veces. El documento es copia de una publicación de 1941, escrita por Vito Alessio Robles, en la que indica como, al estar preparando una conferencia en homenaje a Manuel Acuña, recordó que este poema lo recitaba su amigo Pedro Agüero en las tertulias que hacían los fines de semana, y que el mismo Pedro le decía que el poema nunca se había publicado, y él lo había recibido de parte de Rosario de la Peña, quien es representada en el poema por la Rosa (el pensamiento representaría al propio Manuel Acuña, y el jazmín a Manuel Flores). Al pensar Vito Alessio quien pudiera tener una copia, buscó a dos de los 3 hermanos Vitela, ya que uno de ellos ya había fallecido, y Rufo Vitela le indicó que no la tenía escrita, pero la sabía de memoria, y se la recitó, y luego la escribió para entregársela.

Esta poesía fue publicada por primera vez en 1941, y reproduzco de manera textual “En la imprenta Universitaria, Bolivia 17, bajo la dirección de Francisco Monterde, fué impresa esta poesía inédita, según el original proporcionado por el señor Ing. Vito Alessio Robles, para distribuirla en la velada efectuada el 27 de agosto de 1941, en la Escuela Nacional de Medicina, en homenaje a la memoria del mismo poeta”.

Al final del artículo escrito por Vito Alessio Robles, dice lo que yo había escuchado por más de 20 años: “Esta composición se salvó por milagro, gracias a la prodigiosa memoria de mi excelente amigo, el señor profesor Rufo E. Vitela”. No está por demás mencionar que Rufo E. Vitela es abuelo de mi esposa.

Aquí la poesía, espero la disfruten.

Historia de un pensamiento (1)

pensamiento

Cuando a su nido vuela el ave pasajera
A quien amparo disteis, abrigo y amistad
Es justo que os dirija su cántiga postrera,
Antes que triste deje, vuestra natal ciudad.

 

Al pájaro viajero que abandonó su nido
Le disteis un abrigo, calmando su inquietud;
¡Oh! tantos beneficios, jamás daré al olvido
Durable cual mi vida será mi gratitud.

 

En prueba de ella os dejo lo que dejaros puedo,
Mis versos, siempre tristes, pero los dejo así;
Porque pienso, a veces que entre sus letras quedo,
Porque al leerlos creo que os acordáis de mí.

 

Voy, pues, a referiros una sencilla historia,
Que en mi alma desolada, honda impresión dejó;
Me la contaron… ¿dónde?… es frágil mi memoria…
Acaso el héroe de ella… o bien, la soñé yo.

 

rosa

Era una linda rosa, brillante enredadera,
Tan pura, tan graciosa, espléndida y gentil.
Que era el mejor adorno de la feraz (2) pradera,
La joya más valiosa del floreciente abril.

 

Al pie de ella crecía un pobre pensamiento,
Pequeño, solitario, sin gracia ni color;
Pero miró a la rosa y respiró su aliento
Y concibió por ella el más profundo amor.

 

Mirando a su querida pasaba noche y día.
Mil veces ¡ay! le quiso su pena declarar;
Pero tan lejos siempre, tan lejos la veía,
Que devoraba a solas su pena y su pesar.

 

A veces le mandaba sus tímidos olores,
Pensando que llegaba hasta su amada flor;

jazmin

Pero la brisa leve, al columpiar las flores,
Llevábase muy lejos la prenda de su amor.

 

El pobre pensamiento mil lágrimas vertía,
Desoladoras lágrimas, de acíbar y de hiel,
Mientras la joven rosa, sin ver a otras crecía,
Y mientras más crecía, más se alejaba de él.

 

Llega un jazmín en tanto a la pradera bella,
También amó (3) a la rosa al punto que la vio;
Pero él fue más dichoso, pudo llegar hasta ella,
Le declaró su pena y, al fin la rosa amó…

 

¿Comprenderéis ahora al pobre pensamiento,
Al ver correspondido a su feliz rival?
¿No comprendéis su horrible, su bárbaro tormento
Al verse condenado a suerte tan fatal?

 

Después lo transplantaron; vivió en otras praderas
Indiferencia, olvido y hasta placer fingió:
Miraba flores lindas, brillantes y hechiceras,
Pero su amor constante y fiel permaneció. (4)


Por fin una mañana, estando muy distante,
El céfiro contóle las bodas del jazmín;
Él escuchó sonriente y ciego y delirante,
Loco placer fingiendo, creyó olvidar al fin.

 

Pero al siguiente día con lágrimas le vieron
Las flores, e ignorando su oculto padecer,
«Tú lloras, pensamiento, tú lloras», le dijeron:
«No es nada, contestóles, es llanto de placer».

 

Ved la sencilla historia que os ofrecí contaros,
Acaso os entristezca pero la dejo así;
Adiós, adiós, ya parto; me atrevo a suplicaros
Que la leáis a solas y os acordéis de mí.

 

(1)   Comenzando por el título, la mayor parte de las versiones que he encontrado nombran a la poesía “Historia del pensamiento”, su título original es “Historia de un pensamiento”

(2)   Las versiones que he encontrado dicen feliz, sin embargo el documento que tengo de esa época dice feraz, que significa fértil, y quizá lo han cambiado por feliz, para hacerlo más fácil de recordar, pero seguramente el poeta usó la primera, ya que era y sigue siendo la costumbre entre muchos poetas el usar palabras menos comunes.

(3)   En este documento el poema dice así, “También amó a la rosa…”, mientras que en muchas versiones he visto “También él a la rosa…”, lo cual no hace sentido, ya que no hay un verbo, ¿también él que a la rosa?

(4)   Igual que los anteriores, las versiones que he encontrado dicen compareció, y el documento dice permaneció, que de hecho suena más lógico.

 

Ahora el documento del que hablo:

25
Mar
11

Los Motivos del Lobo

El título no es mío, es el nombre de un poema de Ruben Darío, que leí cuando estaba en la primaria, tal vez a los 8 o 9 años, y que me impactó sobremanera, aunque en aquel entonces quizá no comprendiera lo profundo de su contenido. Lo aprendí de memoria, y a la fecha recuerdo casi todo y puedo decir cerca del 80% del mismo (prefiero leerlo, ya que así la memoria no me juega malas pasadas). Para quienes no lo han leido, lo encontrarán como una página extra dentro de este blog en este link. Les recomiendo lo vean antes de seguir leyendo.

Ahora veamos lo que, además de la calidad y el contenido poético del mismo, nos atañe en el tema principal de este blog:

Cuando Francisco de Asis habla por primera vez con el lobo, le pregunta porqué ataca a los hombres, y este responde que lo hace por hambre, sin embargo, ha visto en muchas ocasiones a hombres cazando, matando y torturando animales, y no por hambre. La respuesta de Francisco de Asis es: “En el hombre existe mala levadura…   más el alma simple de la bestia es pura”. Esta aseveración no sé que tan real sea, pero considero que existen muchos hombres que actúan mal, solo por el placer de ver a otros sufrir. Carecen de empatía con el sufrimiento ajeno. Una falta de valor humano que nos señala Ruben Darío en su poema, mientras que los animales no matan por placer.

Para evitar los ataques del lobo a los aldeanos, Francisco lo lleva a la aldea a que viva con ellos, y ellos le den alimento, lo cual sucede y dura hasta que Francisco se ausenta del pueblo y el lobo recomienza sus ataques.

Aquí la parte más importante del poema. Francisco de Asis busca nuevamente al lobo para recriminarle su conducta y exigir una explicación. La respuesta del lobo inicia diciendo “Hermano Francisco, no te acerques mucho…”, con lo cual demuestra que lo respeta por ser quien es, pero podría llegar a atacarlo si se siente amenazado. La explicación que da:

Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,

Hasta aquí, el lobo describe las malas acciones y falta de valores de los aldeanos, y que sus actitudes están lejos de lo que quisiéramos, viven con envidia, saña, odio, ira, como al haber algún pleito “…perdían los débiles, ganaban los malos,” Algo común en nuestros días, los fuertes se aprovechan de los débiles, y ya no es solo la fuerza física, implica relaciones, armas, contactos, posición en los trabajos, puestos políticos, poder económico, etc. pierden los débiles y ganan los malos. Sin embargo, podría decirse, que, a pesar de que ve las actitudes, estás no le han afectado directamente al lobo, ya que se encuentra ajeno a estas relaciones, sin embargo:

y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.

Ahora sí resulta afectado el lobo, su comportamiento ha sido ejemplar, a todos ayuda, a todos considera sus “hermanos”, sin embargo, esta postura lo ha convertido en “el débil”, de quien todos deciden aprovecharse, y, dado que no se defiende, lo apalean y sacan del pueblo…

Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.

Siente ira y odio por los aldeanos, y revive en él su naturaleza de lobo, más en comparación, no se siente malo, ya que nuevamente, su actitud no es por placer como nos dice a continuación:

y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

Su actitud no és más que el reflejo de su naturaleza, matar para poder vivir. Cazar para comer, atacar solo en defensa propia. Su actitud de “lobo malo” no es por placer, no ataca a los débiles para divertirse, sino que lo hace por necesidad, eso es lo que lo diferencía de esa mala gente.

Considero que los que actuamos de acuerdo a una serie de valores que aprendimos desde niños, somos como el lobo (al menos yo me identifico con este personaje por varias cosas), que actua lo mejor posible, pero por esto lo ven como el débil. Todos aquellos corruptos, insolentes, para usar el término del Dr. Rosen, son representados por los aldeanos, y se aprovechan de aquellos que no se defienden. Como indico en la página de inicio, es momento de cambiar el rumbo, no se trata de ser malos como el lobo, sino de dejar de ser apáticos, de actuar de manera recta y hacer que aquellos que no lo hacen, se den cuenta que nosostros somos más.

Terminando con la parte de ética y moral, este poema es para disfrutarse una y otra vez. Hay quienes escuchan la misma canción mil veces, o ven la misma película una y otra vez, e incluso quienes releen sus libros favoritos. Para mi, este es uno de los poemas que más disfruto, y leo y releo sin que me canse, es como un viejo amigo, no importa cuanto tiempo pase sin que lo lea, reencontrarlo siempre es grato. Espero lo disfruten tanto como yo.

Salu2




Es hora de cambiar las cosas.

México D.F.

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